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Los profesionales de la investigación privada, en razón de su peculiar actividad, en general, suelen tener una clientela circunstancial, diversa, desigual y dispersa, sobre todo, en el caso de encargos directamente realizados por los mismos afectados en sus problemas de índole personal o familiar. Una mayoría, que como antes se indica, utilizan los informes que solicitan para la toma de decisiones y, en su caso, realizan con posterioridad encargo a su abogado de las acciones legales que procedan en la defensa de sus intereses. Estos son clientes esporádicos, aunque en algún caso pudiera ser cliente habitual, si se trata de personas jurídicas, es decir, una empresa. Otro grupo muy importante para nosotros, son aquellos profesionales que, teniendo que iniciar una actuación judicial a requerimiento de su cliente, o, en otro caso, debiendo preparar la defensa de un demandado, realizan el encargo de las investigaciones que precisen para la defensa de los intereses de sus clientes. Estos profesionales, abogados y graduados sociales, vienen siendo clientes esporádicos o habituales de las Agencias de Investigación y suelen utilizar con mas o menos frecuencia los servicios de los detectives privados en muchos de los procesos judiciales en los que van a intervenir En definitiva, en nuestra actividad, la dependencia económica constante de un profesional para con una Empresa multinacional o Entidad de gran envergadura solo se produce en contadas ocasiones y quizás, solo, en el caso de la Banca, las Aseguradoras y las Mutuas, aunque no existe ninguna garantía de fidelidad, que no sea la del trabajo bien hecho. Relacionamos tres grupos concretos – Empresas, Seguros y Profesionales - de clientes habituales de RAUSA SEVILLA 1. Empresas Transportes
José Carrillo 2. Abogados/Graduados Bores y Compañía 3. Seguros y Mutuas AIG
Europe Seguros JMIA. |